viernes, 29 de diciembre de 2017

Felicitaciones Navideñas. Feliz Año.

Cada vez escribimos menos felicitaciones navideñas. Este es el primer año que no he escrito ninguna, pues aunque hace tiempo que se ha ido perdiendo la costumbre, en favor de las redes sociales, mensajes, wasap, teléfono, etc, yo la había conservado, pero al final me he dado por vencida.
Una costumbre que se inició en 1843, en que Sir Henry Cole encargó a un amigo,  John Calcott Horsley, que le hiciera un dibujo, para posteriormente llevarlos a una imprenta y hacer mil copias según unos y más de dos mil, según otros.
Cada una de las cuales se pintó manualmente.
Venían ya escritas con buenos deseos para el receptor, y las firmó. Se ahorraba mucho trabajo, y las que le sobraron las vendió por un chelín cada una.
La felicitación no pasó desapercibida y recibió muchas críticas, pues era una familia brindando y algunos quisieron ver en ella una incitación al consumo de alcohol. Y más cuando había un niño al que también estaban dando de beber.
En 1862 se empezaron a imprimir de forma mayoritaria, y resultaron ser un éxito al que se apuntaron muchísimos ingleses.
A EEUU llegaron en la década de 1870.
Las primeras tarjetas navideñas no tenían temas religiosos o de invierno. Más bien eran flores, hadas, etc. que recordaban la proximidad de la primavera.
La reina Victoria enviaba estas tarjetas no solo a sus familiares, también a amigos, personal de servicio y de la nobleza.
Los años dorados de estas tarjetas en la época victoriana fueron los finales del s. XIX y los primeros del s. XX.
En estos años ya se introducen temas y frases religiosas, Santa Claus y escenas invernales.
Los niños y niñas eran a menudo protagonistas de las mismas.
Se diferenciaban en algunas de estas tarjetas la felicitación de la Navidad y la felicitación del Año Nuevo.
Para las que deseaban buenas cosas en el próximo año, a menudo llevaban un viejo y un niño, simbolizando el año que moría y el que nacía.
En muchos casos los formatos eran muy similares, con ligeras variaciones en los dibujos y en las orlas inferiores.
El tema de un reloj de pared o de arena, como símbolo del paso del tiempo y la inminente llegada del nuevo año, se repite en muchas de las tarjetas.
El número 1, del primero de enero, como punto de inflexión entre lo nuevo y lo viejo, las promesas de cambio y de mejoría; se muestran en muchas de ellas, como ya han podido ver en algunas de las anteriores.
Las había llevaban impresas pasajes de la Biblia, frases de grandes autores, y la mayoría de personas anónimas.
El tema de brindar por la llegada del nuevo año, y los buenos deseos para todos, también aparece.
Ahora quedan estas imágenes para disfrute de la vista, y son muchos los coleccionistas que las buscan afanosamente.
En no mucho tiempo las que hemos enviado nosotros serán también reliquias que otros coleccionistas del futuro las tendrán como objetos de deseo.
Quisiera con esta entrada desearles un muy feliz año 2018 para todos ustedes y sus familias.
Han sido treinta y tres entradas este año en el blog. Espero que les hayan gustado algunas. Les agradezco su seguimiento, y espero seguir viéndoles por aquí en el 2018.











3 comentarios:

  1. Menuda colección!! Preciosa. Feliz Año Nuevo, brinda con cuidado. Un beso.

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