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lunes, 26 de junio de 2017

Mis trajes de Almendralejo 2017

Han sido tres los trajes que he puesto este año en almendralejo. Uno de ellos ya lo había llevado mi hija en una edición anterior, pero yo nunca lo había utilizado.
Lo ideal para esta noche es llevar traje de luto, por la interpretación de "Noche de änimas", que hace la Diosa Cómica, y que es el que llevé en ocasiones anteriores, pero he de reconocer que no encontré la falda, así que aproveché para estrenar este otro. Repetí mantilla goyesca para poner el toque español. Que mostré en solitario. Ya la han visto en una entrada de otro año en Almendralejo.
Comenzaremos por el que usé en la noche del viernes, para asistir a la entrega de premios literarios y posteriormente a ver el espectáculo de la "Diosa Cómica", que sucede por las calles de la ciudad.
Tiene unos detalles en los botones que están realizados a mano, sobre base de bolitas.
Les pongo también una imagen de la cenefa, con dibujos de pasley, y que en el vestido van en los volantes, y en el final de las mangas.
Un traje muy típico de la década de 1850, con un gran volante que va a media falda, y de los que tengo recogidas muchas imágenes de modelos semejantes.
Lo difícil es encontrar una tela que encaje con este tipo de vestidos, por eso cuando vi esta tela, no dudé en comprarla.
En mi caso decidí no hacerle mangas pagoda, pues ya tengo otro vestido con ese tipo de mangas.
Será casualidad, pero una buena parte de los que he visto van en color azul, por lo que estoy encantada con el mio.
El sábado estrené una falda de cuadros, que casualmente compré a la vez que la tela del traje anterior. 
No es de seda, aunque lo parece, tiene un tacto suave y es algo brillante, paredico al raso.
De confección muy sencilla. tablas alrededor de la cintura. 
Con gran volumen abajo, para que no quede justo con el perímetro de la crinolina, sino algo más amplia.
La blusa blanca la había hecho para otro traje que ya les mostré, pero servía estupendamente para complementar la falda.
Llevaba también un chal de chantillí, negro, muy parecido a otro que ya usé en Almendralejo.
Guantes blanco al puño, capota blanca, que también la he mostrado en el blog, y abanico colgado.
Me gustó el resultado final. Queda muy alegre, y cómoda de llevar, y para paseo es de lo más adecuada.
No nos cansamos de hacer fotos, y es que son tan pocos los eventos de crinolina, que ! Quién sabe cundo volveré a ponerla¡
Mi inspiración estaba en imágenes de este tipo que ven abajo.
El tercer traje tiene va varios años, aunque nunca lo había usado.
Es una tela transparente, imitando a los vestidos veraniegos que fueron muy populares en los años de 1850.
Si quieren ver detalles del vestido, los tengo en esta entrada.
Y con estas imágenes ya se hacen una idea de los tres modelos usados este año en Almendralejo.


















jueves, 10 de noviembre de 2016

Mi capota de regencia

Este es el resultado final de mi capota regencia.
Hasta llegar ahí, ya vieron que consulté numerosas imágenes.
Partía de una entretela de una casulla del siglo XVIII-XIX. Alguien se llevó la seda exterior y despreció la entretela interna, que yo encontré en un rastro, y que me pareció que por color podía ser estupenda para mi capota.
Se veían las costuras y la forma. 
Sobre cartón hice los patrones de las dos partes de la capota: el circulo posterior y el resto, lo uní con cinta de embalaje, y fuí recortando hasta que se aproximaba a lo que yo quería.
Una vez que los patrones se ajustaban a mi cabeza, quité la cinta y corté la tela de la casulla.
Para darle consistencia metí entretela gruesa. 
Cosí el circulo posterior y ya estaba la base de la capota.
Sobre esta base fuí haciendo otra parte exterior, cosida totalmente a mano y que la cubría completamente. 
Está realizada con una tira blanca, a la que fui dando forma, comenzando por una espiral para la parte posterior, y después adaptándome en cada vuelta a la capota base.
Sobresaliendo una única vuelta, que hace a modo de puntilla.
Son dos capotas independientes, que se podrían poner por separado, solo que la exterior, la blanca, carece de forma estable. 
Para poder poner sola la blanca, necesitaría meterle una alambre en algunas partes, para que la forma se mantuviese.
Le di unas puntadas para unir las dos partes, y que no se moviera.
Le falta el lazo para atar, y llegué a la conclusión de que quería una cosa muy sencilla, por lo que le puse un raso marrón ancho.
Cosido a la parte interna.
Ya vieron arriba el resultado final, y les pongo otra foto...


domingo, 31 de julio de 2016

Sombrilla realizada por mi para un traje de 1900.

Es la primera vez que me animé a hacer una sombrilla, y aunque ahora cambiaría algunas cosas, el resultado final no está mal. (Aunque ya puse otra hecha por mi, la primera que hice fue esta).
La duda inicial era el tamaño...tal vez demasiado grande para la imagen inicial que yo tenía de las sombrillas. Así que me puse a buscar imágenes en internet para ver si encontraba sombrillas de mayor tamaño a las que yo tenía antiguas.
Y aparecieron no pocas, de las cuales he elegido algunas.
Pero sobre todo me animé a esta empresa, que en un principio me daba mucho respeto.
Con un paraguas de mango corto que tenía por casa, de propaganda, y que nunca usaba. (tengo varios iguales), me lancé a quitarle la tela.
Una vez quitada, descosí una de las partes para que me sirviera de patrón para cortar la nueva.
Corté todos los trozos iguales y los cosí a maquina.
Hice esto dos veces, una para la parte exterior, y otra para la tela beis lisa, que recubría la parte interior.
Les aconsejo, si se lanzan a esta empresa, que elijan telas muy finas, porque en mi caso, al tener dos capas, y además, al ser la exterior un poco gruesa, tiene demasiado volumen al cerrarla.
Ya no diré que pesa mucho, pero sí más que las antiguas.
O bien las hacen de una sola tela, o bien de dos muy finas.
Otra cosa que no hice, y sí que lo pensé...fue en pintar con un spray todo el varillaje, de color negro, pues todas las que he visto antiguas ( o eso creo recordar), van en ese color. Pero como la sombrilla era tan clarita, no me atreví para que no se viese demasiado, ni fuera el foco de atención de la sombrilla.
Una vez colocadas las dos telas, las coloqué sobre el varillaje y las cosí a mano juntas, tanto en el vértice, como en el borde.
Y para centrar las telas y que las costuras coincidiesen con las varillas, por la parte interior, a media varilla, les di unas puntadas. De esta forma está muy sujeta la tela a la varilla y coinciden con las costuras.
No recuerdo si previamente, o posteriormente, cosí la puntilla de adorno en todo el perímetro de la tela.
Así mismo, y para tapar las puntadas dadas en el vértice, cosí como pude, pues no es fácil, un pequeño adorno. Es más sencillo poner unas gotas de silicona.
Hice una borla en hilo de algodón para el mango, muy sencillo de realizar y en internet encontrarán mil y un video sobre este tema.
Corté una cinta de puntilla, de la misma tela del traje, para hacerle la banda del recogido.
Pensé en quitar ese mango y colocarle otro más fino y largo, pero no sale la madera ni a tiros, así que de momento seguirá tal cual está. Pues aunque las sombrillas chinas de ese momento si que son así de cortas, y con un mango semejante, las de tela lo llevaban mas largo.
Tal vez no son tan grandes como la mía, pero tampoco tan pequeños como creía en un principio.
Era frecuente que llevaran paraguas o sombrillas negras, lisas, sin adornos, tanto en invierno, como en verano.
En la foto de abajo, sombrilla negra, lisa y grande, para estar en la playa.







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