viernes, 29 de marzo de 2019

Los vestidos de cuadros en la época de crinolina

Viendo imágenes de vestidos de la época de crinolina, los realizados con tela de cuadros, creo que merecen un apartado especial.
Se ven poco en las recreaciones, quizá porque los asociamos más a modelos sencillos, de diario, con colores muy sufridos, y poco espectaculares.
Yo he buscado un poco de todo, desde los más discretos, a otros muy lucidos, con unos colores fuertes que favorecen a cualquiera.

Ya en la década de 1840 aparecen muchos vestidos con cuadros, con los característicos fruncidos o tablas delanteras.
También entonces, como posteriormente, se usaron para la noche, sin mangas, y con escotes pronunciados, porque como ya saben, los vestidos de día eran siempre con manga, aunque fueran de verano.
1859-1850
Como sucede en otros modelos, realizaban una misma falda para dos cuerpos diferentes, uno de día, con manga larga, y otro de noche con escote y manga corta.
Década de 1860
Vestido de noche con mezcla de tela de tartán y tela lisa. 
1858
Los cuadros llegaron y se quedaron. Como ya dije, los encontramos en la década de los 40, en la de los 50 y en los sesenta, cuando la silueta de campana triunfaba entre nuestras antepasadas.
Los cuadros eran desde los minúsculos, tipo vichy, a los de tamaño extragrande.
Cuadros "extragrandes"
Aparecen en los vestidos de manga pegada y en los de manga pagoda.
A pesar de que no suelen tener muchos adornos, porque los cuadros, el dibujo, ya es un adorno en sí, nos encontramos con detalles preciosos que embellecen más el vestido.
En los vestidos de verano, de telas transparentes, que parecen etéreos.
Espero que esta entrada les haya animado a hacer algún vestido de crinolina con tela de cuadros.


jueves, 21 de marzo de 2019

Zapatos negros regencia

Necesitaba unos zapatos negros para dos de los vestidos que llevé al tercer Baile Regencia en España, que se celebró en octubre en Madrid.
Busqué entre el calzado bajo que ya no uso, y encontré un par que había comprado hace seis u ocho años, teóricamente de una buena marca, y que nunca puse, al principio porque me apretaba, y posteriormente porque la parte delantera se empezó a "escarchar".
Incomprensiblemente esto solo sucedió en la pieza central y no en las laterales.
Tanto es así que el suelo, el piso de las zapatillas estaba absolutamente nuevo, prácticamente sin ningún uso.
 Así que como la forma era muy aceptable para el calzado de la época regencia, y me había sobrado tela de uno de los vestido, decidí forrarlo.
Previamente a forrarlo, le quité los cordones y di unas puntadas con el zapato puesto, de las piezas laterales con la central, que originalmente venían sueltas.
Miré videos en internet, cogí un buen pegamento y muchas pinzas para sujetar la tela mientras se secaba la cola de pegar la tela al zapato, y al final este es el resultado.
La verdad es que resultaron muy cómodas, pués antes de forrarlas las estiré por dentro con distintos métodos, para evitar que me hicieran daño, y no poder usarlas.

Le hice una especie de borlas muy sencillas, con el mismo hilo dorado con el que bordé uno de los trajes. Y las cosí de forma reversible, pues las borlas solo las necesitaba con uno de los trajes, y para el otro debía de ir liso, sin adornos.
La parte posterior además de pegarla con cola, la cosí para una mejor duración.
Es un trabajo mejorable, pero me salvó la situación y en la próxima esperemos salgan con una factura de mejor calidad.



domingo, 24 de febrero de 2019

Vestido de algodón blanco. Regencia.+

Hace más de dos años que empecé este vestido. Aunque no ha sido hasta este verano cuando lo he puesto por primera vez.
Lo estrené en Astorga, en el mes de octubre, con una capota que ya había usado y unos guantes que realicé también para este evento. 
Lo puse el primer día, el viernes. La temperatura era estupenda para esta época del año, y me permitió llevarlo sin la spencer que tenía preparada.
Con Marta y Marta. Rodeada de Martas, una española y otra polaca. Astorga merece la pena de ser visitada, si es que no la conocen. Y en esta ocasión, con cientos de recreacionistas venidos de todas partes de Europa, estaba estupenda.
En un primer momento le bordé cosas muy básicas, y con el paso del tiempo le añadí algún bordado más.
Encontré una tela que se asemeja mucho al lino, si es que no es lino. No lo tengo claro. En cualquier caso da el pego, si es que no es lino.
Tiene el inconveniente de que se arruga muchísimo, pero así era en aquellos años, y así sigue siendo ahora si se usan fibras naturales.
Como siempre tendemos a hacer vestidos de fiesta, muy adornados, de lujo; quise romper esta tendencia y hacer un vestido básico, blanco, de fibras naturales, y que sirve para la calle, tanto de mañana, como de tarde.
Me basé en algunas imágenes de vestidos guardados en museos, y con la pechera suelta, que se ajusta con alfileres.
Está bordado con algodón egipcio que dicen es de los mejores, a cadeneta, y de una forma sencilla.
Fué un fin de semana estupendo. En el que me encontré con recreadores, y turistas de paso a los que hacía mucho tiempo que no veía, y que no esperaba encontrar aquí.

domingo, 10 de febrero de 2019

Vestido regencia negro y turquesa

Me ha costado mucho hacer esta entrada. Menos que hacer el vestido, que de todos los que realizado para recreación, ha sido el más largo de ejecución.
El modelo lo saqué del CIPE. Es un traje que no se encuentra en la exposición permanente, pero que lo pusieron en el museo del Romanticismo hace unos años, en una exposición temporal que acudí a ver.
Saqué algunas fotos, bastante malas, porque la iluminación era regular como suele suceder en las exposiciones de ropa, y además entonces no sabía que trataría de reproducir este modelo.
Pero me sirvieron mucho para hacer el vestido, pues la única foto oficial del Museo del Traje de Madrid, no es muy nítida, y no se aprecian los detalles necesarios para hacer la reproducción.
Son cientos de bolitas de azul turquesa. Metros y metros de cordón forrado con cientos de bolitas de turquesa que hay que meter en el hilo.
En cualquier caso encontrar los materiales, las bolas de madera que van debajo de las bolitas de turquesa, y realizar cada bola, me ha podido llevar más de una hora por bola. así que no quiero hacer las cuentas.
Encontrar los madroños negros también ha sido laborioso, pues los quería de algodón y grandes, y todo lo que encontraba eran sintéticos y más pequeños de lo que yo buscaba.
No sabría decir las horas invertidas, pero han sido meses, los previos a la realización del vestido para tener los materiales necesarios. Las bolas adecuadas en tamaño para colocar en cuello, puños, bajos...etc.
Lo he puesto solo una vez. El domingo final al baile de recreación del mes de octubre pasado.
Desafortunadamente no hay apenas fotos del vestido de cerca, pues las del fotografo oficial, en mi caso, son de conjunto, y yo me hice con mi máquina solo dos o tres.
Hice un ridículo, en este caso inventado sobre base de otros de la época.
Espero poder volver a ponerlo en alguna otra ocasión en la que pueda realizar fotografías más adecuadas.



Translate