viernes, 9 de diciembre de 2016

Exposición temporal en el Museo del Romanticismo de Madrid. " La Moda Romántica" con detalle.

Este fin de semana ha dado para mucho, y entre otras cosas he visitado el Museo del Romanticismo, para ver la exposición de indumentaria cedida por el Museo del Traje, C.I.P.E.
Tiene lugar de 25 de octubre del 2016 al 5 de marzo del 2017 y en el se exponen, por las distintas salas del museo, y en la sala de exposiciones temporales, e integradas con la exposición permanente, una veintena de piezas maravillosas, fundamentalmente vestidos femeninos, menos de ropa masculina, y algo de ropa infantil.
Para aquellos que no puedan asistir les pongo una serie de fotos detalladas, en lo que he podido, pues muchas de las obras no tenían un acceso por la parte de atrás.
Si quieren dar un vistazo en la publicación del Museo, específica de esta exposición, aquí les dejo el enlace.
Para los que ya hayan ido, les servirá de recuerdo, y al resto les animo a que vayan personalmente y no se pierdan esta oportunidad de contemplar en directo unas piezas fantásticas.
La ropa expuesta hace un recorrido, desde principios del s. XIX hasta finales del reinado de Isabel II.
Con trajes de paseo, gala, boda, etc, ya que entonces estaba muy diferenciada la ropa a usar en cada momento del día, y según el acto social al que acudieran.
Las fotografías que han visto hasta ahora son sacadas de la red. A partir de ahora son fotos mías, en las que me voy más a los detalles, cuando ha sido posible.
Vestido goyesco de 1800-1810. No dejen de ver la foto oficial de este vestido, del que he quedado enamorada.
Detalle de las mangas.
Adornos en cuello, mangas y bajo del vestido.
Yo se los mostraré por orden cronológico, aunque la situación en el museo es aleatoria.
Este es un vestido de 1810, en color coral suave, y con dibujos en el bajo de cachemir.Cierra con botones forrados, y lleva bastante vuelo en la espalda con frunces muy pequeños.
Detalle del puño .
Dibujos de cachemir, que empezaron a ser muy populares en Europa, entre la clase alta por estas fechas, a través de los mantones de cachemira.
Vestido de 1820, en algodón blanco, para el verano.
El corte imperio de debajo del pecho, comienza a descender hasta alcanzar su lugar natural, en la cintura,
Detalle de los puños, en una manga muy larga, que tiene una parte superior ancha, como pueden ver en la primera de las fotografías.
Detalle de la parte inferior.
Falda más lisa y acampanada que las de los años anteriores.
Vestido infantil de 1820.
 Detalle de los bordados del vestido, que tiene una forma prácticamente igual al de una mujer adulta, salvo las mangas, que en el infantil son muy cortas y abullonadas.
 Los bordados del vestido recuerdan los del s. XVIII.
Vestido de boda 1820-1825
Aunque según dicen posteriormente en el libreto de la exposición, en esta época todavía no se diferenciaban los vestidos de boda de los vestidos para otro tipo de ceremonias.
El talle empieza a descender desde debajo del pecho, y las mangas se abullonan para llegar poco después a la manga "pata de carnero".
 Mangas muy largas, con adornos en la parte inferior, rebordeados, igual que los de la parte baja del vestido.
Abajo, vestido de día. de la década de 1840-1850.
Con cuadros, quizá con influencia inglesa. con el pico en el cuerpo, sobre la cintura.
La estructura del cuerpo es característica de los año cuarenta del siglo XIX.
Detalle de las mangas.
Vestido de baile 1850-1855. Con tres volantes en la falda, muy de moda en aquella época.
 1851-1855. Con estampado floral, gracias al avance de los tintes y a la revolución industrial textil.
Manga pagoda. Los estampados eran comunes los motivos en las telas de indumentaria, tapicerias, biombos, vajillas...
Vestido de baile 1850-1858
Con mangas pagoda en corto.
Con adornos de terciopelo negro, adelante, atrás y en los laterales. 
Los tres vestidos de crinolina, se encuentran en la sala de música.
Abajo, vestido de baile de 1860-1865 en azulón.
Detalle del cuerpo.
Detalle de las mangas.
Traje con falda en terciopelo de seda, con cuadros escoceses de influencia anglosajona.
1855-1865
Parte delantera. 
No le hacen justicia las fotos al directo. Pero en este caso especialmente, el terciopelo de la falda es precioso, con un colorido y brillo increibles,
Vista lateral. La falda sobre todo es magnífica. 
Detalle de la pasamanería del cuerpo.
Los botones merecen un punto y aparte. 
Hay unas fotos maravillosas, que destacan mejor los colores, en el archivo oficial de la exposición, que les he recomendado más arriba, con una iluminación que saca lo mejor de cada prenda, y que dejan en feo las que yo les pongo.
Traje de 1865-1868 que es el cartel de la exposición, y se lo merece.
Detalle de los adornos del traje.¡ Me quedo sin adjetivos calificativos para este traje¡
El color coral con mezcla de negro es un acierto total. Los maravillosos alamares, y una estupenda conservación hacen de este vestido una auténtica joya.
Tanto en el vestido anterior como en el siguiente, levan la crinolina  ovoide, lanzando la parte posterior y recogiendo la anterior, es la que se muestra en estos dos modelos. Muy  de moda en la década de 1860.
Fotografías de la parte lateral, delantera y trasera del traje.
Detalle de las mangas.
Detalle de la espalda.
Vestido de 1865.
También de cronolina ovoidal, de verano, y menos "formales" que los dos anteriores.
Detalle de los hombros y las mangas.
No indican de que tela es. Supongo que un algodón muy fino.
Detalle del delantero, que es el mismo que se repite en otras partes del vestido.
1840
Ya les dije que había también algunas piezas masculinas. Les pongo unos precioso chalecos.
1830-1840
Espero que la entrada les haya animado a visitar la exposición, si es que ya no lo han hecho. 

Acabo de encontrar este video , creo que merece la pena verlo.
Tal vez sea porque a mi me encantó, el caso es que he tratado de complementarlo con alguna otra cosa que he visto sobre la misma.



















































lunes, 5 de diciembre de 2016

Museo Oriental en Valladolid

Les animo a conocer este museo, por muchos motivos, pero si les gusta la época victoriana tienen piezas muy interesantes.
Lo he visitado por primera vez después de mucho tiempo con las ganas de hacerlo, pero cada vez que íbamos a Valladolid otras cosas nos lo impedían, y por fin pude conocerlo hace unos días.
Fundado en 1874, tiene su sede en el Real Colegio de los PP Agustinos. Las actuales instalaciones fueron inauguradas por los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, el 12 de octubre de 1980.
Es la mejor colección oriental existente en España.Y aunque tiene muchísimas piezas que hacen el recorrido por China, Japón y Filipinas, yo me quedaré únicamente con aquellas que fueron muy cotizadas por la sociedad victoriana del siglo XIX y principios del s. XX.
El s. XVIII fue la edad de oro del abanico, Venían muchos abanicos de oriente a través de la Compañía de las Indias Orientales, desde el puerto de Cantón.
Los abaniqueros europeos protestaban constantemente por estas importaciones, pedían su prohibición, pero no lo consiguieron.
Los abanicos que se importaban eran de baraja, de marfil grabado y calado, que parecían encaje.
Los fabricantes de abanicos europeos trataron de imitar los orientales, utilizando las chinerias y barnices que imitaban las lacas chinas.
En el reinado de Isabel II se volvieron a poner muy de moda los abanicos chinos y japoneses, destacando los llamados de mil caras. Sobre papel se dibujaban escenas de todo tipo, con figuras vestidas con trajes de colores fuertes, jardines exóticos, arquitecturas típicas de aquellos países..etc.
Con varillas de nácar, carey, marfil y madera, lacada o no.
hay dos abanicos de filigrana de plata, realizados por plateros chinos de Cantón, a la que añadían una decoración en esmaltes de vivos colores.
Además de abanicos hacían también estuches, tarjeteros, joyas..., todos ellos muy apreciados en los mercados occidentales.
Hay también muchas fundas de abanicos, Cajas lacadas específicos para este complemento y otras en seda con bordados o lisas.
Espera ver más mantones de Manila, que en realidad no son filipìnos, sino chinos, pero han sido llamados así por venir a través de la Compañía de las Indias Orientales y de nuestra colonia en las islas Filipinas.
Había solamente uno, el que les muestro en la foto. Tal vez porque eran hombres, misioneros franciscanos, para los cuales eran mas interesantes otros objetos para traer, que los mantones de Manila.
 Compensaban con varios trajes de oficiar misa, bordados con la misma técnica que los mantones de Manila.
 Preciosas obras de arte, que no tienen nada que ver con los bordados que en aquel momento tenian las casullas de los sacerdotes europeos.
Me llamó la atención el magnífico costurero de laca, y con todos los accesorios de hueso en su interior.
Fueron muchos los objetos de todo tipo, muebles incluidos, que eran muy valorados por la nobleza y alta sociedad del siglo XIX.
 Como objetos curiosos, y que poco tienen que ver con los gustos europeos de entonces, pero que llamaban mucho la atención, son los zapatos, de los que hay una pequeña colección en el Museo del Oriente. y que se corresponden con las dos últimas fotografias.
Por todo lo anterior, les animo a que si visitan Valladolid, no dejen de ir a ver este museo. Solo les he mostrado una mínima parte de lo que allí pueden encontrar. Lo que he creido está más relacionados con el motivo de este blog, la "sociedad victoriana", el siglo XIX y principios del siglo XX .













Translate