miércoles, 17 de octubre de 2012

Pelisse. Moda imperio

Para completar el vestido imperio queria algo parecido a lo que veía en muchas fotos de los museos, un abrigo sin mangas, o con mangas, de largo al suelo, o arrastrando. Del mismo color que el vestido, o diferente. En liso, o tal vez no. Tenía un cacao tremendo en la cabeza.
Miré modelos una y otra vez. No terminaba de decidirme, y es que todos tenian algo que me gustaba.

Los dos anteriores eran de colores oscuros , que contrastaban mucho con el clolor del vestido. Uno más corto que el vestido y otro arrastrando. Una en mate y otra en una tela que podría ser un raso de seda...Ambos de mangas al codo, más o menos. De escotes discretos.
Los dos siguientes También contrastan con el color del vestido, pero no son tan oscuros. El rosa casi liso, y el amarillo, de listas. Ambos con un escote generosos, uno manga larga y otro de manga francesa.
Por delante uno muy cortito y el otro casi a la cintura.Los dos arrastrando. Y el amarillo con un reborde oscuro. este detalle me gustó y decidí ponerlo en mi modelo.

 Los había haciendo conjunto con el vestido, de la misma tela, e incluso con los mismos adornos. Más derrados. Llegaban más adelante que las costuras laterales, algunos casi cerraban.
Yo estas opciones no las tenía. No me quedaba tela como la del vestido, ni podía conseguirla. Así que tenía que ir a otra difrente.



 Este último modelo me encantó. Sin mangas. Arrastraba. Con rayas.  Y los turbantes me volvian loca. Espero hacer uno de esos . Encontrar las plumas o que lo consiga, será otra cosa. Pero lo intentaré.
Así que después de mezclar todas las posibilidades, este es el resultado final.
La cola quedó más larga de lo que pensaba. Posiblemente en un futuro la corte, pero de momento se queda así.
Como les dije el reborde en color más fuerte me gustó en uno de los modelos vistos, y por eso decidí ponerla en el mio. Una cosa muy estrechita, como el que venía en el de rayas amarillas.
Detalle de las rayas que son muy finas, en dorado apagado, como los bordados del vestido
Parte delantera. Que el maniquí no rellena, pero creo que se aprecia, es muy estrecha, dejando salir los bordados del vestido.
El cierre es de perlitas pequeñas. Cuando lo estrene, pondré fotos.
Ahora me queda hacer el turbante. Veremos como sale.
Le hice tablitas en la parte posterior. Creo que las voy a quitar y dejar los frunces al aire.
Mas sabe el diablo por viejo que por diablo.

lunes, 15 de octubre de 2012

Vestido Imperio Blanco. Dress 1800

Quería hacerme ropa Imperio, y lo primero : compré en Simplicity los patrones correspondientes.
El inglés no es mi fuerte, pero las ganas suplieron mis carencias idionáticas.
Así que a buen hambre no hay pan duro, también en mi caso.
 El maniquí le queda pequeño al vestido. así que no es muy estético el resultado.
El escote es muy grande. Tapa lo justo, tirando a raquítico, pero así era el patrón.
 La tela es un algodón, creo que mezclado con hilo. Arruga mucho, pero me parecía más auténtica, así que habrá que darle mucha plancha y ni de esa forma quedará sin arrugas,  no es como con telas de fibras artificiales.
Al ser el maniquí del mismo color que la tela, no se ve muy bien.
La espalda es más recatada. Le falta un lazo para cerrar algo la abertura.
El vestido lo quería en color blanco o casi. Pues eran de los más abundantes en esos años.
El maniquí sigue sin rellenar el vestido, y el escote no hace lo bonito que se ve puesto  con más relleno.Como se ve en los modelos de museo que les pongo abajo.

Detalle de los bordados del cuello. Y una puntillita que se intuye, pero que al ser del mismo color que el maniquí, y que se dobla hacia dentro, no se ve muy bien.
   Hojas bordadas en dorado apagado.
  Un motivo central que se abre en triángulo abajo.
Parte posterior, solo de adorno unos pequeños detallles en el cuello.
Botones forrados, puntillita muy pequeña, creo que de bolillos, pues la tenía de hace mucho tiempo y simpre me daba pena usarla. Por fin le llegó el momento.
 
Vista general de las mangas y borados dorados.
 Los bordados blancos son hojas y los dorados son granadas.
Si puedo asistir lo estrenaré en un fin de semana del mes que viene de recreación , si no puedo asistir, pues para la próxima.....

A buen hambre no hay pan duro. 

viernes, 12 de octubre de 2012

Tijeras Victorianas. Scissors.

Buscando un refrán que hablase de tijeras, pues en los que yo conozco, o de los que me acuerdo, nunca aparecian  estas, o algo que hiciera referencia a ellas, encontré el que les pongo, y que yo no había oido nunca. Así que a diferencia del resto, este es nuevo para mi.

Cortan más las viejas , que las tijeras hace referencia a lo criticonas, y como "cortan trajes" con la lengua las mujeres mayores...fama que tenemos las mujeres en general de cotillas...Sin comentarios.
El caso es que les enseño unas tijeras del XIX, que son tijeras y viejas, así que deberian de cortar el doble, pero la verdad es que nunca las he usado.
Tienen una funda de cuero, y están bastante oxidadas.
He de reconocer que no sé el objeto del gancho en uno de los ojos de las tijeras. Supongo que tendría alguna función, pero de momento es desconocida para mi.
De una longitud aproximada de 12 cms. ( Les mostraré en otra ocasión una pequeña colección de tijeras de costura chiquitas, con formas diferentes ).
Cortan mas las viejas que las tijeras.
 
 

Abanico de hueso y lentejuelas. Fan ancien

Los abanicos  me gustan casi todos. Pero los que llevan lentejuelas y adornos metálicos en general, son de mis preferidos.

Hoy les enseño un abanico de este tipo, que creo, fué el primero que compré con estos adornos, y que está en perfecto uso.
Muy bien conservado, tanto el varillaje, como el pais o paisaje (la tela), y las minúsculas lentejulas...todas en su sitio.
Se aprecia el rivete, que es la parte final de la tela.



Les pongo el detalle de la primera y última varilla (Guarda o Padrón). El varillaje está realizado en hueso, con pequeñas tallas y sobredorado.



Parte posterior de la "fuente" (primer tramo de la varilla). Con el "calado", que son las perforaciones realizadas en el varillaje. En la parte inferior se aprecia el ojo o clavillo, que remacha el eje sobre el que giran las varillas.


Parte anterior de la "fuente", donde los calados quedan difuminados en los sobredorados.



Su longitud es de unos 20 cms. Por eso se le consideraria un "abanico para bolso", frente a los "normales", de unos 23 cms.


 La suerte de la fea, la guapa la desea.


viernes, 5 de octubre de 2012

Mantón Pasley, Mantón de cachemir.

Les presento un mantón cuadrado de cachemir, que por motivos que ahora no vienen al caso he sacado de su encierro y he aprovechado para fotografiar.
 Dicen que el hábito no hace al monje, pero no debian pensar lo mismo los integrantes de las clases populares, que al igual que la nobleza copiaba a la aristocracia, y los burgueses a la nobleza...ellos copiaban a "los ricos de ciudad", si se podía, claro.
Está bastante bien conservado, aunque el paso del tiempo y uso han dejado sus huellas.
El dibujo, como en muchos de estos elementos de indumentaria me parece precioso. Predominan los colores rojos, naranjas, marrones...
Tiene un centro rojo. Aunque el más frecuente es el negro, y en muchos casos está roto, o muy pasado, no sucede lo mismo en este.
El mayor de los dibujos, que se repite en las esquinas y en la mitad de los cuatro lados.
Aquí termina la presentación de mi pasley, y que pasó de la indumentaria de ciudad, culta, a integrarse en los trajes populares o trajes regionales,  de las personas más adineradas, pues el coste de estos elementos era muy alto.
El habito no hace al monje. 



Mantones de Cahemira. Mantones Pasley.

 
Los mantones de cachemira recibieron este nombre por la zona de la India donde se fabricaban. LLegaron a Europa a finales del s. XVIII, aunque en origen llevaban siglos fabricándolos.
Dicen que fué Napoleón uno de los impulsores del gusto por estos mantones, que se presentó ante Josefina con una tela "rara", que era de Cachemira, y que causó sensación.
 
En 1800 se empezatron a importar en mayores cantidades, y fué en Francia donde primero buvieron éxito.
Gracias a las campañas napoleónicas contra los mamelucos, se popularizaron entre la aristocracia francesa. Inicialmente los usaron como fajines en los trajes militares.
Posteriormente las mujeres los acogieron con entusiasmo. Se dice que Josefina poseia decenas de ellos.
 
Se fabricaban a partir del pelo de las cabras del Himalaya, que soportaban temperaturas extremadamente bajas. Son unas fibras muy finas, que tiñen bien, y que daban un tacto al que no estaban acostumbrados en Europa  con la lana de nuestras ovejas.
Alcanzaban unos precios desorbitados, porque era dificil conseguirlos. tenian que hacer un largo recorrido desde su lugar de origen hasta llegar a Europa. Debian pagar aranceles e impuestos, además de los costes de producción en origen. Todo esto encarecia mucho las piezas, y las hacía objetos de deseo.
Los chales se hicieron también en seda, o en una mezcla de pelo de cabra y seda.
 
Eran los ingleses los que los traían de la India, pues tenian casi el monopolio de las importaciones de estas tierras con su Compañia de la Indias Orientales. Las vendian a precios muy altos, pero incluso después del boicot impuesto por Napoleón a los productos ingleses, porque las arcas francesas estaban exhaustas, se seguian vendiendo y comprando de contrabando, lo que aún aumentaba más los precios.
 
Los chales que inicialmente venian de Cahemira eran rectangulares, de gran tamaño. Con motivos llamados también de cachemir, a modo de piñas rizadas, con simbolismos diferentes según los dibujos.
Tenian flecos en las partes más estrechas. Fabricados en una sola pieza y con dibujos simétricos.
La invención del telar de Jacquart, en Francia, con una producción mecánica y rápida abarató costes, y tanto en Francia (Lyon y Paris), como en Inglarerra, se fabricaron estos chales adaptándolos al gusto europeo. Con menos costes llegaron a mas personas, pero la materia prima inical seguian trayéndola de Cachemnira.
 
 
Se hicieron chales en distintas medidas, medios chales, cuadrados...llevándose de dirente forma a los rectángulares. 
 
 
Los diseños de cachemir se adaptaron al gusto occidental en el s. XIX, y perdieron parte del vbalor simbólico que tenian los motivos originales.
El nombre de Pasley se debe a que en la ciudad escocesa del mismo nombre se hicieron mantones de este tipo, que se exportaron a toda Europa.
 La ciudad creada en torno a una abadia creió mucho gracias a la industria de los chales y actualmente quedan vestigios de este floreciente negocio en el nombre de algunas de sus calles (De la seda, Del algodón), y un Museo en el que se muestran infinidad de piezas de pasleys.
Dicen que el agua blanda de la zona actuaba de manera positiva sobre el tegido, aumentando su éxito.
Se llevaron primero sobre los vestidos imperio, después sobre las crinolinas y terminaron incorporándose a las indumentarias populares de algunas zonas, a los trajes regionalesde algunas zonas como León. En otras se utilizaban de adorno sobre las capotas de las calesas.
También se usaron como telas para coser diferentes tipos de indumentaria. Este primero es de seda, y el segundo se ve perfectamente lo bien aprovechado que está el mantón para realizar un dolman ( o eso me parece a mi ).
 En la proxima entrada les presentaré mi pasley cuadrado.
Ande yo caliente y ríase la gente.
 

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