martes, 5 de junio de 2018

Sombrero de crinolina

Les muestro en esta entrada un sombrero de la época de crinolina.
Hasta ahora solo había hecho capotas, que son las más conocidas, durante las décadas que abarca la crinolina.
Tenía ganas de algo diferente y un poco multiuso, que me sirviera para varios vestidos.
Miré muchas imágenes, tanto de fotografías de la época, como de sombreros que han llegado hasta nosotros.
Como pueden ver, la mayoría son de paja.
Con un lazo alrededor de la copa, en la unión con el ala.
Algunos tienen flores y otros no.
Los hay en color natural de la paja, o teñidos en colores oscuros.
Los utilizan tanto las niñas y las jovencitas como las mujeres adultas.
Algunos de ellos llevan el reborde del ala en otro color.
Los hay con el ala recta o con el ala vuelta hacía arriba. 
Se llevan tanto con vestidos mas informales, faldas con blusa, como en vestidos de una cierta gala.
No son exclusivos de verano, pues aparecen con capas y manteletas
Les pongo algunas imágenes de sombreros de la época de crinolina que han llegado a nuestros días.
Y  el que me sirvió de inspiración
Haber elegido ala recta, se debe únicamente a que hace tiempo había comprado esta base de paja, con una pequeña copa, que podía encajar bien con lo que yo buscaba.
Una vez puesto, pierde el aspecto de canotier, porque la copa se abomba, deja de ser tan plana.
Como el ala de mi base tendía a caer, decidí colocarle un alambre alrededor de todo el ala, para que mantuviese la forma, y para tapar ese alambre le coloqué un bies blanco, que podía ir con todo.
Igualmente el adorno de la cinta de terciopelo azulón, ha sido casual, porque la tenía en casa. La tenía en tres o cuatro colores, amarillo, rosa, morado y azul, y pensé que al tener una falda de cuadros en tonos azules, ese sería el color elegido.
En la parte delantera le he puesto una flor de seda blanca que hice en el curso de flores de seda, aunque no es la definitiva, pues tengo alguna flor antigua que creo le quedará mejor, pero como lo hice muy poco tiempo antes de ir a Almendralejo, no me daba tiempo a colocarle un buen sistema para unirla al sombrero, ya que no quería pegarla.
Todos los elementos del sombrero están cosidos, no hay pegamento de ningún tipo.
Tiene un grupo de tres en los laterales anteriores, y de seis en los laterales posteriores.
Cada uno de estos es de 12 centímetros, como son dobles, 24, por seis que tiene el grupo, 144 cms ese grupo.
Sumándoles los delanteros, la cinta entre los grupos, y lo que cuelga por detrás, hace unos seis metros de cinta de terciopelo.
Están cosidos solo con una puntadita, lo que les deja mucha movilidad.
Es una de las cosas que más me gusta, que los "bucles" de la cinta se bambolean, caen, se mueven.
Para los lazos de atar he usado unos trozos de chantillí que tenía por casa, ya que no quería ponerle más cinta de terciopelo, u otra en color azul o blanco que le diera mucho protagonismo a este adorno.

Quería que fuera la copa y el ala con sus adornos los que atraparan la vista.
No corté la cinta en ningún momento. Va de una sola pieza, y me arreglé para, después de varios intentos, que cubriera todo el borde de la copa.
Se puede quitar. No va cosida de forma permanente al sombrero, Para que si quiero, pueda usar la base para otros adornos.
Toda la cinta de terciopelo va cosida a una pieza interior de goma ancha. 
Para que se ajuste al perímetro de la copa. Y también porque le da mas cuerpo a la circunferencia central.






1 comentario:

  1. Muy bonito!! Que envidia me disteis, este fin de semana. Pero sana, eh!!!

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